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HERENCIA

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Me causa estupor e incredulidad, oír  como unos hijos demandaban la herencia de sus padres en vida. Comentaban: es que lo que tienen mis padres es mío por derecho y queremos heredar ahora para poder disfrutarlo cuando somos jóvenes. Y, yo me pregunto.  ¿y lo de los hijos, es también de los padres por derecho? ¿cuando a tus padres les falte se lo vas a dar?. Obviamente esto es generalizar, habrá unos que sí y otros que no. A sido un gran desconsuelo para mí ver más de una vez como después de recibir una herencia en vida, los herederos les han negado hasta lo más básico, ya que según ellos sus padres apenas necesitan nada. Herencia, poca o mucha que los padres les han entregado con amor y en la confianza de que esos hijos jamás les negarían una ayuda posterior si fuera necesario. Ayudar a los hijos en todos los sentidos además de una obligación,  es una satisfacción, ya que dar es una de las mayores  satisfacciones que uno puede experimentar. Sonrío cuando recuerdo la frase del filósofo griego, Sócrates:  Los jóvenes hoy en día son unos tiranos; contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan el respeto a sus maestros.  Sócrates nació en el año 399 a C., ¿qué diría ahora? Mientras  más dinero tenemos, más queremos y más cosas deseamos, pero con el tiempo comprendemos que el dinero no sólo no da la felicidad, sino que la felicidad está en compartirlo. Cuando inicies el gran viaje, todo lo material quedará aquí, no podrás llevarte nada, absolutamente nada, ¿para qué atesorar más de lo que en verdad  necesitas? Lo que sí podrás llevarte son tus buenas obras, ¿qué mejor equipaje?, ¿qué mayor satisfacción? Pero referente a las ayudas materiales a los hijos, deberíamos ser cautos, porque como dice mi madre es mejor poder dar cinco que tener que pedir dos. Debemos tener la precaución de guardar un poquito para cubrir nuestras necesidades básicas hasta el fin de nuestros días sin tener que pedírselas a nadie, ni siquiera  a los hijos. El dinero no da la felicidad, pero tener lo necesario en la vejez aporta tranquilidad  y, no tener que pedirlo, es un sosiego para al espíritu. La mejor “herencia” que podemos y debemos dejar a nuestros hijos es un buen ejemplo, y, como dijo Einsten:  Dar el ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera. Y, si nos es posible, darles la oportunidad de una formación intelectual. Será lo único que nunca podrán perder. El conocimiento siempre les acompañará, aún en los momentos más adversos. Pero asimismo, debemos tener nuestros asuntos legales en perfecto orden, me refiero a que debemos proteger a nuestros hijos dejando nuestra voluntad escrita. No creas ni por un momento que el hecho de hacer un testamento hará que mueras antes, (quizás lo contrario, ya que basta que tengas todo en orden para que no ocurra nada) eso sería una superstición, y, yo no creo en las supersticiones. Al hacer referencia a la conveniencia de hacer testamento, no me refiero sólo a los bienes materiales, sino a la tutela si los hijos son menores de edad. Si tú no estás, debes decidir quién crees que educará a tus hijos con más cariño y protección, quien decidirá lo mejor para ellos. Es una muestra de amor facilitarles la vida si tú ya no estás para hacerlo. Quizás hayas oído esta frase que dice que deberíamos vivir todos los días como si fuera el último sin tener que arrepentirnos de nada al acostarnos. ¿por qué no intentarlo?

Martes, 13 de Noviembre de 2007 14:46 AMBER #. ACTITUD Y SENTIMIENTOS

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